La cabra es un animal destacable por su rusticidad, precocidad, docilidad y adaptación al medio, que provee tanto carne, como leche, pieles y fibras. Por lo general es el último eslabón de utilización de áreas predegradadas, habiendo sido asociada desde siempre a la aridez, el sobrepastoreo y la erosión. No obstante, con un manejo racional, es posible obtener de su explotación importantes beneficios. En nuestro país la producción caprina existe, en su mayoría, en manos de pequeños productores de escasos recursos y bajo nivel sociocultural, explotadas en forma tradicional.
En la Patagonia predomina la cabra Angora y en las regiones Centro, Norte y Noroeste del territorio nacional, prevalece la cabra Criolla de la que se obtienen básicamente carne (Cabritos para faena) y leche.
Es en este contexto de la producción caprina nacional que viene llevándose a cabo el Proyecto Productivo que Cabañas Nuevo Milenium presentó a la Municipalidad de Andalgalá, Catamarca. Estuvimos charlando con el Director del mismo, Carlos Ovejero, en el evento rural del año: la Exposición Agrícola-Ganadero de La Rural, en Buenos Aires. He aquí los procedimientos, sus asombrosos resultados y las aspiraciones en la zona.
Andalgalá es uno de los departamentos de la provincia de Catamarca, ubicada en el noroeste argentino. Su paisaje, vestido de diferentes tonos de verde por sus cactus, plátanos, olivos y palmeras, se enmudece a la hora de la siesta y la plaza central del pequeño pueblo reposa con él. Teniendo en cuenta las tres regiones en las que se divide la provincia por sus características físicas y ambientales ( Región Centro, Oeste y Puna, y Región Este) esta localidad forma parte de la región Oeste, una zona montañosa con clima riguroso y cuya actividad principal es la minería. Es así que la explotación caprina en la región se caracterizó durante muchos años por ser netamente familiar, es decir, con escasos productores del tipo comercial, sin un control reproductivo exhaustivo de los rebaños y prácticas de manejo mínimas. Como resultado de la ausencia de incentivos para el productor, el continuo uso de cabras de raza Criolla y la falta de modernización en las técnicas de crianza y reproducción, no se lograba impulsar un mayor rendimiento y mejoramiento de la calidad para competir en el mercado.

Cabaña Nuevo Milenium en su afán de revalorizar la ganadería caprina en el país, demostrando su alto valor como carne alternativa y creando espacios de intercambio y trabajo en equipo como base para una buena productividad, presentó el Proyecto Productivo de Mejoramiento Genético Caprino en Andalgalá, a cargo del médico veterinario Carlos Ovejero.
Luego de firmar un convenio con la Municipalidad de Andalgalá, se emprendieron diferentes tareas con la finalidad de introducir la raza Boer en la producción caprina del departamento catamarqueño. Primeramente, se identificó a los productores caprinos de la zona cuyos sistemas de reproducción y crianza no habían sido renovados, siendo los más perjudicados en calidad y tamaño de los animales. Se propuso un sistema de caravana, antes nunca hecho, para reconocer a los bovinos. Con este sistema el productor puede clasificar a sus animales, reponer aquellos animales viejos y recuperar pérdidas, y obtener datos para mejorar tanto el manejo nutricional como el reproductivo. También se les extrajo sangre para separar aquellos ejemplares que tuviesen brucelosis, enfermedad zoonótica altamente contagiosa si se ingieren alimentos contaminados o se mantiene un asiduo contacto con el ganado, y se sacrificaron. La empresa repuso los animales para que el productor no perdiera vientres reproductivos. Finalmente, se accedió al entrecruzamiento de razas, introduciendo cabras Boer.

A mediados del 2009 comenzaron a nacer los nuevos animalitos y pudieron comprobarse excelentes resultados, reafirmando la superioridad de la raza Boer. “Los resultados estuvieron a la vista”, aseguró Ovejero, “un animal de cuatro días de vida de esta cruza de razas nos daba el tamaño de uno de raza criolla de diez o doce días”. Y para completar la hazaña, los andalgaleños recibieron una nevada histórica: “diez días seguidos de nieve, cuando lo más habitual es que no dure más de 48 horas”, relataba el veterinario acerca del suceso, “pero la prueba de fuego llegó con unos mellizitos que nacieron el mismo día que comenzó a nevar, y que sobrevivieron a las condiciones climáticas, al contrario de otras razas de la zona, como la Nubia”.
Esta primera etapa en la que la reproducción fue de forma natural (se les facilitaron los ejemplares reproductores a la región) los hechos dicen más que las palabras: la raza Boer se adapta al terreno, pastura, temperaturas, y las ganancias prosperan. La economía de subsistencia va mejorando en pos de una nueva forma de producción caprina. Aquellos animales que se vendían por 5/6 kilos, hoy se venden a 12 kilos, por lo tanto el precio también se eleva. El productor que continúe en este camino, logrará tener en algunos años un pool de sangre pura que sin duda le asegurará un mejor posicionamiento y le abrirá nuevos caminos.
“Estamos programando una etapa más desafiante para la región, con otras técnicas para seguir mejorando la producción caprina. Es muy importante lo que Cabañas Nuevo Milenium ha permitido con el proyecto: la introducción de una raza de alta calidad y valor económico”, concluyó orgulloso Carlos.
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